¡Basta de buenas intenciones, de debilitaciones de la raza! ¡Basta ya de la lástima judeo-cristiana! Es tiempo que los corazones retorcidos y deformes salgan de sus tumbas y muestren sus tumores a toda la sociedad. En esta sección escribirán sus relatos de terror, obras que no se ajusten a los cánones modernos y presenten dentro de sí una malicia incontrolable. No importa si el mensaje es tabú, si viola los sentimientos de muchos; aquí el tabú no manda, sino la introspección de otras realidades, más sangrientas y horrorosas que otras.
Haré los honores y comenzaré yo.
Canal celeste
El dolor que trae el nacimiento de un bebé, envuelto en sangre y deseos mórbidos, trae consigo el levantamiento en brazos de la salvación de futuros pensamientos. Mete dentro de una bolsa, los huesos viejos de su padre, protegiéndolos del polvo santo; en esa tumba, en ese lugar.
Vomitados los pobres niños del campo, por aquel violador que les traía promesas de cambios. Se encuentran tirados sus cuerpecitos sobre el frio piso de tierra. Están cerca, mas no se tocan. Los ojos cerrados, apretados...
Todo es cuestión de aproximación a la idea. Su salvación evidenciará su triunfo. Habrá mil agujas en un pajar, todas clavándoselas a él. También hay una reservada para ella...
¡Me asusté! Mas no corrí. Proclamé en voz baja, mutilé sueños. Lentamente reposé con todos ellos acurrucándome fetalmente.
Si me alzan mi bebé...
Au`revoir,
Holmes.