
15-jun-2008, 17:35
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Fecha de Ingreso: enero-2008
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Estado de ánimo
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Todo mal, esa idea original no me gustaba así que empeze uno nuevo  lo postiaria en otro lugar pero capaz que me cagan a pedos xD
Cita:
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Capitulo 1: El digivice “¿Alguna vez has deseado ir al Digimundo?...”
Esa frase se repetía una y otra vez en los sueño de Matt en las ultimas semanas, no era algo que lo preocupara directamente ya que siempre había sido fanático del anime y manga “Digimon Adventure”, y como todo fanático alguna vez se había planteado la posibilidad de soñar con ir al Digimundo.
Ese día Matt se encontraba algo perturbado pues esta vez su típico sueño de viaje al mundo digital no había sido tal, de alguna forma se había transformado en una pesadilla. No era un chico que prestara mucha atención en el colegio, pero esta vez estaba particularmente distraído, absorto en los pensamientos que bombardeaban su cabeza a raíz de la última pesadilla.
-¿Qué te sucede?- Matt volteó la cabeza y parada a su lado se encontraba una chica de estatura mediana, ojos calidos y celestes y una cabellera rubia que caía por su espalda y llegaba hasta su cintura. Su expresión era de preocupación y demostraba algo de timidez por la forma en la que sostenía los libros, abrazándolos con ambos brazos. En efecto, Akane estaba muy preocupada por Matt. El chico se desperezo rápidamente y respondió con un simple, frió y algo distante “Nada”, eso fue algo que le dolió terriblemente a la chica por alguna extraña razón que aun no vislumbraba.
El camino de regreso a casa había sido el mismo todos los días durante los últimos diez años, por lo cual Matt podía darse el lujo de caminar sin prestar demasiada atención de cómo lo hacía. Llegó a su casa en tiempo record, subió al segundo piso y se dirigió a su habitación como lo hacia todos los días. Nunca había nadie en casa a la hora en la que el muchacho llegaba, pues su madre trabajaba hasta tarde y su padre casi siempre estaba de viaje por algún asunto laboral.
Después de dormir algunas horas, como lo hacia todos los días, se levantó de la cama y encendió la computadora en busca de mas diversión monótona. Aun con el uniforme puesto, y ahora arrugado por haberlo usado de pijama, tipeo su clave y entro finalmente a la PC. Llevaba un largo rato navegando por el explorador cuando toda la maquina comenzó a colapsar, los archivos se abrían y se cerraban, las ventanas se minimizaban y se maximizaban, el CPU emitía chirridos sumamente extraños. Algo asustado Matt agarro su celular e intentó contactar de inmediato a un técnico amigo pues temía que la maquina estallara o algo similar, pero para su sorpresa su celular no tenía señal en ningún lugar de la casa o el jardín, trato de usar el teléfono de línea de la casa, pero este también carecía de tono.
Un tanto aterrado Matt bajó al sótano y desactivo la electricidad de toda la casa, si ésta estallaba o se incendiaba iba a ser severamente castigado. Ya más tranquilo subió al segundo piso y se dispuso a dormir nuevamente, sin computadora no había nada más que pudiera hacer. Se recostó en su cama boca arriba y se quedó mirando el techo intentando conciliar nuevamente el sueño, pero a los pocos minutos la PC comenzó a emitir sonidos extraños nuevamente. Definitivamente algo muy extraño estaba sucediendo, ¿cómo podía el computador estar funcionando si no había energía en toda la casa?
Matt se paró lentamente y se acercó a la pantalla de la maquina, había un mensaje escrito en él y al leerlo el chico sintió una mezcla de pánico y sorpresa en el medio del pecho. “¿Alguna vez has deseado ir al Digimundo?...”, el mensaje en la pantalla era claro y a la vez complicado ¿Cómo podía alguien saber lo que el había soñado? ¿Cómo estaba funcionando la maquina sin electricidad? ¿Por qué le preguntaban eso?... esas eran algunas de las preguntas que sobrevolaban la cabeza de Matt en esos segundos en que leía el mensaje por primera vez.
De pronto una luz brillante, y de tono verdosa, entró por la ventana, claramente no podía ser el sol pues ya estaba anocheciendo y el Sol no emite destellos verdes. La luz cegaba por completo a Matt, quien se había tapado la cara con los brazos por temor a quedarse ciego. Con la misma rapidez con la cual el destello había entrado por la ventana se fue, dejando tras sí un pequeño y brumoso rastro algo verdoso, pero eso no era lo único que el brillo había dejado en la habitación de Matt. Justo a sus pies, intacto, nuevo y sumamente blanco se encontraba un pequeño aparato no más grande que un celular común y no mas chico que un beeper. Tenía tres botones azules y una pantalla de tono verde, como la de los celulares que no son a color, y alrededor de la limitada pantalla tenía unas extrañas inscripciones.
El muchacho no podía creer lo que se encontraba a sus pies, allí sin previo aviso ni señal, había aparecido un Digivice exactamente igual al del anime. Es imposible describir las sensaciones que recorrían el cuerpo de Matt mientras, aun parado y shockeado, veía el aparato inmóvil en el piso. De pronto la pantalla de la computadora brilló con una fuerte luz blanca, lo siguiente que Matt vio fue su techo… nuevamente estaba recostado en su cama mirando el techo, miró el reloj y se dio cuenta de que aun eran las seis… ¿Todo había sido un sueño?... el muchacho supuso que sí, supuso que todo ese evento casi mágico había sido solo un engaño de su cerebro deseoso de salir de esa monotonía constante que era su vida.
Matt se incorporó y finalmente comprendió que todo había sido cierto, justo delante de sus ojos, al pie de la cama se encontraba aquel extraño aparato llamado Digivice.
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