Se acaba de separar y quiere deshacerse de todo. “No me voy a suicidar, pero vendo mi vida”, dice este recién divorciado británico. Subasta hasta las almohadas en el popular sitio norteamericano de subastas eBay.com.
Ian Usher vende su vida por
e Bay. Es un cuarentón deprimido que acaba de poner un aviso para subastar todo, hasta su bici.
“Tengo suficiente de mi vida. No quiero más. La pueden tener ustedes, si les gusta”, dice.
Cuando se deshaga de todo, asegura, se va a ir con la billetera y el pasaporte a donde lo mande el viento. Tan mal ha quedado de su ruptura.
El señor se fue a
Australia hace seis años con “la mejor chica” –que ahora es su ex y tuvo una vida de lujo como profesor de esquí acuático. Hasta que descubrió que su princesa andaba también con otro príncipe consorte.
Ahora vende todo lo que le recuerde a ella. Es decir, todo. La casa, los adornos, las fotos, su auto Mazda, su moto Kawasaki, su equipo de buceo, su bici, sus camas, su amolhada.
Eso sí, el precio inicial para todo esto es 296.000 euros, es decir, casi un millón y medio de pesos. Parece caro, pero en las últimas 24 horas ha batido todas las previsiones y se han ofrecido más de 470.000 por su vida.




