Bush: "¡Qué gran honor!"
Fueron las primeras palabras del presidente norteamericano al Papa, al ser recibido en los jardines vaticanos. Benedicto XVI organizó una recepción especial y dejó de lado el protocolo
El Vaticano saltó hoy su estricto protocolo para dar la bienvenida al presidente de los EEUU, George W. Bush. Fue recibido por el Papa en los jardines vaticanos en vez de en el Palacio Apostólico y hablaron de las relaciones entre los Estados Unidos y Europa, y la situación en Oriente Medio.
Con esta visita de Bush, con la que concluyó la estancia de tres días en Roma, el Vaticano quiso corresponder a la calurosa acogida que el mandatario norteamericano dio a Benedicto XVI el pasado mes de abril durante su viaje a los EEUU.
Y para ello dejó a un lado el estricto protocolo de la Santa Sede y organizó una visita de una hora de duración, que se desarrolló en un ambiente distendido.
No obstante, hubo tiempo para hablar a solas y durante media hora, según informó el Vaticano, el Pontífice y el presidente Bush analizaron las relaciones entre los EEUU y Europa, la situación en Oriente Medio, mostraron el compromiso de trabajar por la paz en Tierra Santa y defender los valores morales fundamentales.
También hablaron de la globalización, la crisis alimentaria, el comercio internacional y los objetivos establecidos en la Cumbre del Milenio de la ONU del año 2000 en Nueva York para, en 2015, reducir a la mitad la pobreza extrema y el número de personas que sufren hambre respecto a los niveles de 1990.
La audiencia de hoy constata la mejora de las relaciones entre los EEUU y el Vaticano, después de la frontal posición del Papa Juan Pablo II y la Santa Sede contra la guerra en Irak.
Esta ha sido la tercera vez que Bush se reúne con Benedicto XVI y la quinta ocasión que pisa el Vaticano, sin contar la visita que realizó en el año 2001 al fallecido Juan Pablo II en la residencia de verano de Castel Gandolfo.
El encuentro se celebró en la Torre de San Giovanni, fortaleza que se alza en el interior del Vaticano, en medio de los frondosos y bien cuidados jardines.
Bush llegó al Vaticano en medio de fuertes medidas de seguridad y entró en el pequeño Estado a través del Arco de las Campanas, tras atravesar la plaza de San Pedro.
Decenas de carabineros y policías antidisturbios custodiaban la plaza vaticana, la vía de la Conciliazione, la amplia calle que une el Vaticano con Roma, y las calles adyacentes.
La basílica de San Pedro fue cerrada a los turistas y desde la cúpula vigilaban policías de la recién creada sección antiterrorismo del Vaticano.
Bush acudió acompañado de su esposa, Laura, y de la embajadora de los EEUU ante la Santa Sede, la católica Mary Ann Glendon.
"Qué gran honor, qué honor, qué honor", dijo Bush, vestido de oscuro, al estrechar la mano al Pontífice.
El Obispo de Roma saludó después a Laura Bush, que vestía con el protocolario color negro, y a la embajadora Glendon, la única que besó el anilló papal, pero que vestía de manera menos protocolar.
En un ambiente distendido, el Papa mostró a Bush la fachada de la Torre de San Juan y mientras estaban reunidos el cardenal Secretario de Estado, Tarcisio Bertone, se entrevistó con Laura Bush.
Concluido el encuentro, el Papa mostró al presidente norteamericano las maravillosas vistas que desde la terraza de esa torre se ven, comenzando con la imponente cúpula de la basílica de San Pedro.
Posteriormente se reunieron con el séquito y el Papa regaló a Bush una foto firmada en la que está junto a él y a su esposa. El mandatario le correspondió con otra foto de la visita del Obispo de Roma a Washington el pasado abril y un álbum de ese viaje.
Aunque las nubes amenazaban lluvia, el tiempo permitió que ambos pasearan durante diez minutos a solas por los jardines vaticanos, hasta donde se encuentra una reproducción de la Gruta de Lourdes.
Ya en la Gruta de Lourdes, el Papa, Bush y su esposa escucharon al Coro de la Capilla Sixtina, que cantó "Exultate Deo", de Giovanni Pierluigi da Palestrina, y el "Alma Redemptoris Mater" de Giuseppe Liberto, el director de los mismos.
fuente: infobae