
29-may-2008, 11:56
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Vermouth con papas fritas
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Je fugué la guitté
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Un papelito con números de cuenta anotados a mano, encontrado sobre el escritorio de Rubén Romano, un polémico ex contratista del PAMI, fue el comienzo de una investigación judicial que descubrió una millonaria “cueva” VIP en donde miles de argentinos, con ahorros difíciles de blanquear, colocan sus dólares y logran transferirlos al exterior sin dejar rastros de la operación. La metodología no sería una sorpresa si no fuera porque se trata de una sucursal no registrada del BNP Paribas, el banco oficial de la ciudad de París con sucursales en 85 países del mundo.
El juez federal subrogante Octavio Aráoz de Lamadrid no podía creer lo que el gendarme le decía por el radio desde el pequeño hall del piso 27, en el suntuoso edificio Catalinas Plaza, sobre la avenida Alem, en la zona de Retiro. Era noviembre del año pasado y Aráoz de Lamadrid había ordenado un allanamiento luego de encontrar el papelito con las cuentas de Romano en el que también estaban escritos sus depósitos “en negro” junto a un número de teléfono, el 43132608, y la dirección, avenida Alem 855.
“Doctor, acá no hay una cueva, hay un banco”, le dijo el jefe del operativo parado frente a la puerta de madera clara con la inscripción del BNP. “Entren igual”, respondió el magistrado. Los gendarmes tocaron el portero que tiene cámara incluida, se presentaron y siguieron adelante con el allanamiento que tenía como objetivo inicial llevarse las computadoras para investigar transferencias sospechosas de dinero al exterior sólo del señor Romano.
Toda la documentación recolectada en esa oficina terminó siendo el primer paso para una batería de denuncias por lavado de dinero, encubrimiento y evasión impositiva, que Aráoz de Lamadrid realizará en los próximos días, luego de investigar durante meses cómo funcionaba esta sucursal no registrada del BNP en donde se transferían al exterior –según registros encontrados que constan en el expediente judicial– cifras cercanas a los 175 millones de dólares anuales sin informarle ni una sola vez al Banco Central de la República Argentina.
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FUENTE: Critiqué de la Argentina
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